Por: José Octavio Cardona León - Representante a la Cámara.
En La Dorada se viene sintiendo un aire de desarrollo, progreso y cambio que responde a las esperanzas de los habitantes del puerto cuando en octubre de 2023, escogieron a Fredy Saldaña como alcalde de la segunda ciudad más importante de Caldas.
La tarea de gobierno se
ha enfocado en finalizar y poner en servicio obras que si bien, fueron
iniciadas en otros gobiernos, no es menos cierto que ya parecían elefantes
blancos que no tenían punto de llegada, uno de esos casos es el hospital de Las
Ferias, el cual después de varios gobiernos, solo hasta ahora ve la luz y
empieza a prestar servicios a este sector que tanto necesita de la mano del
gobierno.
De la misma manera,
habrá que decir que desde el gobierno se ha propuesto acompañar y propiciar que
los inversionistas puedan desarrollar obras de impacto para la ciudad y para el
país, como la conexión férrea de La Dorada – Chiriguaná; los proyectos de
energía fotovoltaica, donde La Dorada se ha convertido en modelo y piloto para
el país; La construcción de espacios deportivos en varios lugares del puerto;
el proyecto del estadio, la terminación del malecón a la rivera del río
Magdalena, el mejoramiento de la malla vial, la instalación de cámaras de
seguridad con reconocimiento facial, el
mejoramiento y modernización del servicio de alumbrado público, la ampliación
de cobertura tics en todo el municipio, solo por citar algunas de las tareas
emprendidas, varias de ellas concluidas.
La
Dorada tiene todo para ser la capital del magdalena medio, para ser el eje
central de una región bastante afortunada en tierras, ganado, aguas, minería,
agricultura, espacios para el turismo, aprovechamiento de las condiciones climáticas
para la generación de energía, pero esa riqueza demanda seguridad, protección a
la vida y a los bienes de las personas, por lo cual hoy se necesita que haya un
mayor compromiso de la nación y de las autoridades departamentales.
El
estándar internacional propuesto por la ONU indica que el servicio policial
debe prestarse, cuando menos, en razón de 300 policías por cada 100.000
habitantes. Para el caso de La Dorada los datos son francamente desalentadores,
pues el resumen es simple, se tienen asignadas 139 unidades policiales, 5
oficiales, 53 miembros del nivel ejecutivo, 44 patrulleros y 36 auxiliares para
un total de 138.
Los
138 funcionarios policiales adscritos a La Dorada presentan 24 novedades, es
decir que están fuera de servicio, por estar en vacaciones, permisos,
comisiones, etc. Con lo cual quedan 114 personas en servicio.
De los
114 funcionarios en servicio, 36 son auxiliares que no portan armamento, lo que
indica que realmente hay 78 personas en servicio activo para enfrentar a la
delincuencia que allí ha operado o que quiere incursionar.
Los 78
funcionarios que hemos reseñado se dividen en turnos, lo que hace que no estén
todos al tiempo, otros están en las zonas rurales como Guarinó y Buena Vista,
con lo cual en el área urbana la presencia es absolutamente limitada.
Como
se podrá observar, La Dorada tienen potencial para crecer y brindar calidad de
vida, pero el alcalde, este o cualquier otro, no podrá enfrentar las amenazas
que implica la presencia de grupos delincuenciales que han querido apropiarse
del mercado del microtráfico, que han querido activar la extorsión, las
vacunas, el secuestro, el fleteo entre otros actos criminales, si su ejercicio
de gobierno no está acompañado de la presencia amplia de la fuerza pública,
llámese Policía, Ejército, Fuerza Aérea.
Al
alcalde lo están dejando solo y a la población la están dejando indefensa, lo
cual reclama y demanda acciones urgentes para salvar la vida y los bienes de
las personas, las cuales de no hacerse rápidamente y de manera coordinada desde
la Gobernación de Caldas, el Ministerio de la Defensa, la Dirección Nacional de
la Policía, el departamento de Policía Caldas, la Fiscalía, el Ejército y la Fuerza
Aérea, expondrán esta zona y propiciarán que vuelva a ser la tierra donde no mandaban
los gobernadores y tampoco los alcaldes, mandaban los traquetos y los
paramilitares.
Hagan
algo, pero háganlo ya, rodeen al alcalde y ayuden para evitar que el balín siga
bajito.